La luz me molesta en los ojos

Es habitual en la consulta del oftalmólogo el paciente que realiza este tipo de afirmaciones: la luz me molesta en los ojos. Este problema técnicamente se denomina fotofobia y puede producir molestia e incluso dolor. Es un síntoma que comparten muchas enfermedades oculares, por tanto si nos ocurre lo ideal es acudir al oftalmólogo.

Tras evaluar su ojo y realizar las pruebas pertinentes se podrá determinar si la causa es un problemas ocular o neurológico. Dependiendo de la gravedad del caso se puede llegar a ver afectada nuestra calidad de vida. En los casos más graves el paciente quizás no pueda ni abrir los ojos si las condiciones de luz son intensas porque les molesta demasiado.

Cuando se sufre fotofobia, aparte de cerrar los párpados, también puede lagrimear el ojo de forma continuada. Es el mecanismo natural que tiene el ojo para protegerse y limpiarse. Además las personas con colores de ojos claros son los que tienen un mayor riesgo de sufrir fotofobia.

¿Porqué ocurre la fotofobia?

La luz intensa y brillante estimula los receptores del dolor del nervio trigémino. Este nervio craneal es uno de los más sensible del cuerpo humano. Sus raíces sensitivas llegan a la lengua, los dientes, la nariz, los oídos y por supuesto a nuestros ojos.

Las enfermedades inflamatorias del globo ocular (conjuntivitis, escleritis, queratitis, uveítis, etc) suelen provocar la fotofobia. Otras patologías oculares que producen fotofobia son por ejemplo: las lesiones oculares, el glaucoma, el queratocono, la degeneración macular o la catarata.

Cuando la causa es neurológica puede que suframos por ejemplo migrañas o jaquecas crónicas. Esto es un buen problema, así que es conveniente acudir al neurólogo para seguir el tratamiento adecuado.

Además es conveniente saber que algunos medicamentos (antihistamínicos, antibióticos, anticonceptivos) así como algunas drogas pueden provocar que nos moleste la luz en los ojos. En la consulta del médico debemos comentar si hemos tomado alguno de estos productos para que el diagnóstico sea correcto.

¿Qué hago para que no me moleste la luz?

Sin duda, dado que es un síntoma y no una patología, lo mejor es tratar la enfermedad asociada para solucionar el problema. Evite exponerse a la luz intensa, utilice gafas de sol de calidad y visite al oftalmólogo lo antes posible.

Dicho de otro modo, hay que tratar el problema de raíz, de lo contrario las molestias se pueden prolongar en el tiempo. O lo que es peor, la enfermedad que provoca la fotofobia podría empeorar y llegar a causar daños permanentes en su visión.

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